La infraestructura tecnológica de las universidades venezolanas suele ser un tema que se menciona de forma general, casi siempre asociado a la falta de presupuesto o a la crisis económica.
Pero pocas veces se observa de cerca. En el marco de este Reportaje Especial: “Infraestructura de Data Centers en Venezuela 2026”, Caracas Digital visitó la Universidad Central de Venezuela (UCV) para conocer el estado real de su centro de datos.
La expectativa inicial era encontrar un escenario modesto pero funcional, lo que se halló fue un rezago profundo.
El profesor Antonio Machado, subdirector de la Dirección de Tecnología de Información y Comunicaciones - DTIC - de la UCV, recibió al equipo y respondió con franqueza desde la primera pregunta.
No hubo rodeos ni intentos de suavizar la situación, la descripción del data center fue directa, quince años sin actualización.
Un centro de datos operando con equipos fuera de su ciclo de vida
Cuando se le pidió caracterizar la infraestructura actual, Machado fue claro:
“El data center tiene aproximadamente unos 15 años sin actualización, sin haber hecho los mantenimientos necesarios”.
La afirmación no es menor, en el mundo tecnológico, quince años equivalen a varias generaciones completas de hardware, software y estándares de seguridad.
La UCV opera hoy con servidores que, según Machado, superaron su vida útil hace más de una década, pero siguen encendidos porque no existe otra alternativa.
El profesor lo resume de la siguiente manera:
“Tenemos un rezago tecnológico de más de 15 años, servidores que ya terminaron su tiempo de vida hace más de 10 años siguen siendo los que están funcionando”.
No se trata de una metáfora, es literal, equipos que en cualquier institución moderna serían piezas de museo continúan sosteniendo servicios esenciales para la comunidad universitaria.
La crisis económica como factor determinante
La falta de actualización no responde a decisiones administrativas aisladas, Machado lo vincula directamente con la situación económica del país y el impacto que ha tenido sobre las universidades públicas.
Durante años, la UCV ha operado bajo presupuestos insuficientes, lo que ha obligado a priorizar lo urgente sobre lo importante. En ese contexto, la modernización tecnológica quedó relegada.
El data center, que debería ser el corazón operativo de cualquier institución académica, terminó funcionando en modo de supervivencia.
Un espacio deteriorado y sin posibilidades de modernización inmediata
El diagnóstico final del subdirector de Tecnología es contundente:
“El data center está deteriorado, con demasiadas carencias en cuanto a actualización tecnológica, si hablamos de modernización, no estamos en esa etapa”.
La frase sintetiza la situación, no se trata solo de falta de equipos nuevos, sino de un deterioro acumulado que afecta infraestructura física, sistemas, climatización, seguridad y capacidad operativa.
Una brecha que se amplía
Nuestra visita a la UCV revela un problema que trasciende a una sola institución, si la principal universidad del país mantiene un centro de datos en estas condiciones, la brecha tecnológica en el sector académico venezolano es más profunda de lo que se suele admitir.
El caso de la UCV no es un ejemplo aislado, pero sí es un indicador claro de la magnitud del desafío.
La infraestructura tecnológica universitaria no solo requiere inversión,necesita un plan de recuperación estructural que permita reconstruir capacidades mínimas para investigación, servicios digitales, seguridad informática y gestión administrativa.
Entre la resistencia y la urgencia
A pesar del panorama, el equipo técnico continúa operando con lo disponible, mantienen servicios, atienden fallas y sostienen la plataforma digital de la universidad con recursos limitados. Esa resistencia técnica permite que la institución siga funcionando, pero no resuelve el problema de fondo.
La entrevista con Machado deja una conclusión inevitable, el data center de la UCV no necesita una actualización; necesita una reconstrucción desde cero.